¿Cuánto se tarda en aprender mecanografía?
Cuenta con unas 20 a 35 horas de práctica, repartidas a lo largo de 6 a 10 semanas, hasta que escribas con seguridad sin mirar el teclado. Tu velocidad anterior suele volver al cabo de uno a tres meses. Estas cifras no proceden de un único estudio: son una estimación a partir de las investigaciones que resumimos aquí. Y la investigación muestra algo más útil que un número: cómo repartes el tiempo influye en cuántas horas necesitas.
Qué significan esas horas
Las horas cuentan cuando practicas de verdad, con la vista en la pantalla y cada dedo en su tecla. No tienen que salir solo de ejercicios. Repartidas en 6 a 10 semanas, suponen entre dos y seis horas por semana: una parte puede ser práctica guiada y el resto, tus propios correos y mensajes escritos ya con la nueva técnica.
«Con seguridad» quiere decir que encuentras cada letra sin buscarla con la vista, también la ñ y las vocales con tilde. No significa que ya escribas rápido.
Con las metas de velocidad conviene ser claros. En la literatura científica no hay cifras de cuántas horas se necesitan para llegar a 60 u 80 palabras por minuto (PPM), así que cualquier número exacto que encuentres es una suposición. El tiempo necesario depende sobre todo de cuánto escribes a diario y de cómo practicas. Mide tu progreso en semanas, no en días.
Por qué rinde más practicar un poco cada día
En un estudio clásico, Baddeley y Longman enseñaron mecanografía a 70 empleados de correos con distintos repartos del entrenamiento. El grupo que practicaba una hora al día necesitó 34,9 horas netas para dominar el teclado. El grupo que hacía dos sesiones de dos horas diarias necesitó 49,7. Y al final del entrenamiento, el primer grupo escribía más rápido: 79,3 pulsaciones por minuto frente a 66,8.
Lo llamativo es que los participantes preferían el entrenamiento concentrado, pese a que rendía menos. La sensación engaña.
Practica cada día en una o dos sesiones de 10 a 20 minutos, a horas fijas, y termina antes de notar cansancio. Si un día no puedes, no lo compenses con una sesión doble al día siguiente.
El sueño también trabaja
Walker y sus colegas pidieron a los participantes que practicaran una secuencia fija de pulsaciones con los dedos. Después de una noche de sueño, su velocidad aumentó un 20 % sin pérdida de precisión. La tarea no consistía en escribir texto, así que el resultado no se puede trasladar sin más a la mecanografía. Sí apunta a algo útil: el sueño ayuda a consolidar los movimientos que has practicado.
Es un argumento más para repartir la práctica en varios días en lugar de concentrarla en uno. Así, cada sesión corta tiene una noche por delante.
Cómo avanza la curva de aprendizaje
Van Weerdenburg y sus colegas estudiaron a niños que practicaron mecanografía 20 minutos al día durante siete meses. Su velocidad pasó de 52,85 a 168,34 pulsaciones por minuto: más del triple, con sesiones cortas.
Un informe escolar de Ertl, sin revisión por pares, apunta además a un umbral. Los alumnos que en quinto de primaria llegaban al menos a 20 PPM (unas 100 pulsaciones por minuto, contando cinco por palabra) probablemente conservaban la habilidad dos cursos más tarde. Por debajo de 20 PPM, la probabilidad de conservarla rondaba el 50 %. Es un indicio, no una regla.
La conclusión práctica es sencilla: no dejes los ejercicios en cuanto notes los primeros avances. Sigue hasta que escribir sin mirar te salga de forma natural.
La fase de transición
Al cambiar de técnica, es frecuente escribir durante un tiempo más despacio que antes. Es el momento más delicado. Yechiam y sus colegas recogen un hallazgo de investigaciones anteriores: superar un curso de mecanografía no garantiza que la técnica se use luego en el día a día. Muchas personas vuelven a mirar el teclado porque, a corto plazo, así van más rápido.
Un estudio de Weigelt Marom y Weintraub con 74 estudiantes de educación superior, 30 sin dificultades de aprendizaje y 44 con ellas, muestra cómo puede evolucionar esa fase. Justo después del curso, el grupo sin dificultades escribía más despacio que antes, mientras que el grupo con dificultades era ligeramente más rápido. Tres meses después, los dos grupos escribían significativamente más rápido que antes del curso, y la precisión se mantuvo por encima del 95 %.
Usa la mecanografía también fuera de los ejercicios, en correos y mensajes cortos, aunque al principio tardes más. Cuando hayas recuperado tu velocidad anterior, puedes trabajar el ritmo con las pautas de cómo escribir más rápido.
Un plan orientativo de diez semanas
Este reparto es una propuesta nuestra, no un resultado de la investigación. Cuenta con una o dos sesiones al día; tómalo como punto de partida y ajústalo a tu ritmo.
| Semanas | Qué practicar | Tiempo por sesión |
|---|---|---|
| 1 y 2 | Fila guía, fila superior y fila inferior | 10 a 15 minutos |
| 3 y 4 | Ñ, vocales con tilde, mayúsculas y signos de puntuación | 15 minutos |
| 5 y 6 | Números y primeras unidades de palabras frecuentes | 15 a 20 minutos |
| 7 a 10 | Unidades de la fase 2 y escritura diaria sin mirar | 15 a 20 minutos |
Si empiezas desde cero, el artículo sobre la fila guía y la posición de los dedos te ayudará en los primeros días. Y si en algún momento notas tensión en las manos, haz una pausa y revisa tu postura con el artículo sobre ergonomía al escribir.
El plan empieza por la fila guía, igual que la práctica: sus primeras lecciones trabajan A, S, D, F, J, K, L y Ñ.
Preguntas frecuentes
- ¿Se puede aprender mecanografía en una semana?
- En una semana puedes recorrer las primeras lecciones, pero no afianzar la técnica. Cuenta con 20 a 35 horas de práctica repartidas en varias semanas. Concentrarlas en pocos días rinde menos: en el estudio de Baddeley y Longman, quienes entrenaban en sesiones largas necesitaron más horas en total para dominar el teclado.
- ¿Es mejor practicar por la mañana o por la noche?
- Los estudios que citamos no comparan distintas horas del día. Lo que sí muestra el trabajo de Walker y sus colegas es que una noche de sueño ayuda a consolidar una secuencia de pulsaciones ya practicada. Elige la hora que puedas mantener casi todos los días, porque repartir la práctica sí marca la diferencia.
- ¿Cuánto se tarda en llegar a 60 palabras por minuto?
- No hay datos fiables para responder con una cifra. La investigación no ofrece horas de práctica para llegar a 60 u 80 PPM, y el resultado depende mucho de cuánto escribes y de cómo practicas. Más útil que perseguir una meta ajena es compararte contigo: en la fase 2, typando calcula tu objetivo de velocidad a partir de tus cinco últimos ejercicios y le suma un 5 %.
- ¿Por qué escribo más lento desde que uso los diez dedos?
- Porque tus dedos todavía están aprendiendo recorridos nuevos, mientras que tu método anterior ya estaba automatizado. Esta fase es pasajera: cuenta con uno a tres meses hasta recuperar tu velocidad de antes. Lo importante es no volver a mirar el teclado cuando tengas prisa.
Fuentes
- Baddeley, A. D., & Longman, D. J. A. (1978). The influence of length and frequency of training session on the rate of learning to type. Ergonomics, 21(8), 627–635. doi.org/10.1080/00140137808931764
- Walker, M. P., Brakefield, T., Morgan, A., Hobson, J. A., & Stickgold, R. (2002). Practice with sleep makes perfect: Sleep-dependent motor skill learning. Neuron, 35(1), 205–211. doi.org/10.1016/S0896-6273(02)00746-8
- van Weerdenburg, M., Tesselhof, M., & van der Meijden, H. (2019). Touch-typing for better spelling and narrative-writing skills on the computer. Journal of Computer Assisted Learning, 35(1), 143–152. doi.org/10.1111/jcal.12323
- Ertl, M. A. (2007). The effects of initial touch keyboarding speed achievement of fifth graders and touch keyboarding skill retention in seventh grade. ERIC Document ED499927. eric.ed.gov/?id=ED499927
- Yechiam, E., Erev, I., Yehene, V., & Gopher, D. (2003). Melioration and the transition from touch-typing training to everyday use. Human Factors, 45(4), 671–684. doi.org/10.1518/hfes.45.4.671.27085
- Weigelt Marom, H., & Weintraub, N. (2015). The effect of a touch-typing program on keyboarding skills of higher education students with and without learning disabilities. Research in Developmental Disabilities, 47, 208–217. doi.org/10.1016/j.ridd.2015.09.014