Textos para practicar mecanografía
Estos textos para practicar mecanografía son fragmentos breves de libros de dominio público, ordenados por dificultad. Lee el texto una vez y escríbelo después sin mirar el teclado. Con «Escribir en la práctica» abres exactamente ese texto con teclado en pantalla y evaluación.
Fáciles
Frases cortas, pocos signos de puntuación.
Entraba en la clase con su paso reposado y durante media hora, con un enorme pedazo de tiza en la mano, que solía limpiar negligentemente en la solapa de la levita, explicaba la materia con su voz grave y sonora.
Me inclino a creer que el nombre de burro dado a la unidad de medida de la leña, respondía al principio a la cantidad de la misma que uno de esos simpáticos animales podía cargar. En cuanto a hoy, no hay burro que pudiera moverse bajo uno de sus homónimos.
En la pila un cisne chapuzaba revolviendo el agua, sacudiendo las alas de un blancor de nieve, enarcando el cuello en la forma del brazo de una lira o del asa de una ánfora, y moviendo el pico húmedo y con tal lustre como si fuese labrado en una ágata de color de rosa.
Calló el piano, como un ave cantora que se asusta del ruido. Sonaron pasos en la casa. El doctor dio una moneda de plata a su guía y corrió hacia la puerta.
No importa que la carta venga con faltas de ortografía. Lo que importa es que el niño quiera saber. Y si la carta está bien escrita, la publicaremos en nuestro correo con la firma al pie, para que se sepa que es niño que vale.
Comenzaba ya a llover del modo suave y constante que allí lo hace. Los campos iban quedando poco a poco abandonados. La gente se retraía al interior de las casas; pero aquí gozábamos también de señalados placeres. En la mía se amasaba el pan dos veces por semana.
Uno de los más grandes tormentos que pueden asaltarle al hombre es la necesidad de permanecer inmóvil en un sitio. El hombre sedentario es como un árbol o como un pilar clavado en tierra. Por el contrario, ¡qué bello es viajar!
A mí por mi parte me ocurre que cuando veo en un edificio un adorno cuya función arquitectónica no comprendo, se me antoja que está allí para tapar una grieta o un defecto de construcción.
Intermedios
Frases más largas con comas y mayúsculas.
De las barcas lejanas y casi invisibles llegaban, agrandados por la calma, el choque de una percha al caer sobre la cubierta, el chirrido de un mástil, las voces de los barqueros avisándose para no tropezar en las revueltas de los canales.
Cierto día del mes de enero nos divertíamos varios amigos retozando y patinando en la balsa de un molino. El frío era glacial y la capa de hielo del estanque tan espesa, que soportaba perfectamente nuestros cuerpos.
Toda esa noche, con un cabo de vela, encendido a hurtadillas, me la pasé leyendo. Al día siguiente no fui a los recreos, no salí de mi cuarto y, cuando al caer la tarde concluí el libro, solo me alentaba la esperanza de la continuación.
Por fin la honda laxitud venció. El sueño impalpable comenzaba a bajar sobre mis párpados, cuando al pie mismo de mi cama, casi a mi oído, resonó el canto de gallo más histérico y estridente que me haya rasgado el tímpano sobre la tierra. ¡Quedé aniquilado!
El mundo estaba alegre, todo era vigor y juventud; y las rosas, y las hojas verdes y frescas, y los pájaros en cuyos buches entra el grano y brota el gorjeo, y el campo todo, saludaban al sol y a la primavera fragante.
Por los canales andaban las canoas, tan veloces y diestras como si tuviesen entendimiento; y había tantas a veces que se podía andar sobre ellas como sobre la tierra firme. En unas venían frutas, y en otras flores, y en otras jarros y tazas, y demás cosas de la alfarería.
Acontecía que los pícaros de los túneles se solazaban en taparles adrede los mejores puntos de vista de la ruta. Que aparecía un otero, risueño, un grupo de frondosos árboles, una amena vega, ¡paf! el túnel.
Las razones en que mi tío fundaba la tenacidad de su empeño eran muy juiciosas, y me las iba enviando por el correo, escritas con mano torpe, pluma de ave, tinta rancia, letras gordas y anticuada ortografía, en papel de barbas comprado en el estanquillo del lugar.
Difíciles
Frases exigentes con más signos de puntuación.
La Albufera había subido de nivel. Las lluvias del invierno engrosaban las aguas, y campos y ribazos estaban cubiertos por una capa líquida, moteada a trechos por las hierbas sumergidas. El lago parecía más grande.
Fue en la modesta escuela del lugar donde aprendí los primeros rudimentos de las letras; pero en realidad mi verdadero maestro fue mi padre, que tomó sobre sí la tarea de enseñarme a leer y a escribir, y de inculcarme nociones elementales de geografía, física, aritmética y gramática.
Nada he escrito con mayor placer que estos recuerdos. Mientras procuraba alcanzar el estilo que me había propuesto, sonreía a veces al chocar con las enormes dificultades que se presentan al que quiere escribir con sencillez.
Basta. Sobre esa mesa se coloca un gran número de platos: carne salada en diversas formas, carne a la llanera, cocido y plátanos, plátanos fritos, plátanos asados, cocidos, en rebanadas, rellenos, en sopa, en guiso y en dulce.
El martillo, dando porrazos uniformes, creaba formas nuevas tan duras como las geológicas, que son obra laboriosa de los siglos. Se parecen mucho, sí, las obras de la fuerza a las de la paciencia.
Las niñas también pueden escribirnos sus cartas, y preguntarnos cuanto quieran saber, y mandarnos sus composiciones para la competencia de cada seis meses. ¡De seguro que van a ganar las niñas!
Los días claros, serenos, se deslizaban para mí de un modo delicioso aprendiendo estas y otras cosas que me parecían infinitamente más interesantes que la conjugación de los verbos intransitivos.
El tren seguía su marcha retemblando, acelerándose y cuneando a veces, deteniéndose un minuto solo en las estaciones, cuyo nombre cantaba la voz gutural y melancólica de los empleados.
El curso incluye textos así en su tercera fase, cuando las lecciones ya han presentado todas las teclas. El test de mecanografía muestra a qué velocidad escribes ahora.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo practico mejor con estos textos?
- Elige un texto de tu nivel y escríbelo sin mirar el teclado. Cuida la precisión antes que la velocidad: un ejercicio se supera con un 97 % de precisión. Repetir el mismo texto dos o tres veces está permitido.
- ¿Cuánto dura un texto de práctica?
- Entre uno y tres minutos, según tu velocidad. Dedica de 10 a 20 minutos al día; las sesiones cortas y diarias rinden más que una larga a la semana.
- ¿Por qué los textos vienen de libros antiguos?
- Los fragmentos proceden de obras de dominio público cuyos derechos de autor han caducado. Por eso podemos mostrarlos libremente, y practicas con lengua real y frases naturales en lugar de secuencias de letras.